En la entrada anterior os contamos como vemos la cocina de Cuaresma. Repleta de platos con huevo, pan y leche acompañando a los pescados, típicamente el bacalao en la zona centro y la verdura de temporada, alcachofas, espinacas, habas, …
Estos días vamos a dar una vuelta por las recetas de Cuaresma tradicionales y que mejor comenzar con una sopa para calentar el cuerpo en los últimos días fríos del inviernos y los primeros de la primavera.
Mis recuerdos de Semana Santa en el interior de España no pasan precisamente por cálidos y soleados, si no más bien por noches frías, de abrigo. Y sopas como esta ayudaban a entrar en calor y sentar el estómago.
Y si no era viernes y no era día de abstinencia, siempre te podías encontrar en la sopa un regalo en forma de jamón y/o chorizo, que le daba un toque especial. Hoy os contamos como preparar la versión religiosa de la sopa de ajo.
Ingredientes:
1 Litro de caldo de verduras.
5 dientes de ajo.
1 cucharada de pimentón.
150 gr. de pan del día anterior.
2 huevos.
Aceite de oliva Virgen Extra
Preparación
Rehogamos los ajos cortados en láminas con un par de cucharadas de AOVE. Cuando empiecen a dorar añadimos el pan, del día anterior, cortado en rebanadas pequeñas. Siempre nos ha llamado la atención el pan sopaco que utiliza Arguiñano en su programa, pero aún no hemos tenido la posibilidad de probarlo. A ver si lo conseguimos pronto.
Las rehogamos y añadimos el pimentón.
Mezclamos bien y añadimos el caldo. Dejamos cocer unos diez minutos.
Simplemente nos queda batir los huevos, que añadimos al final dándoles un hervor para que se cuajen.
Degustación
Servimos inmediatamente, para evitar el cuajado excesivo del huevo. nosotros la hemos acompañado de un par de rebanadas de pan tostado con aceite de oliva virgen extra. Crujientes y afrutadas. Comida típica y tradicional, además de sencilla.

